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Ahorro de energía en áreas de atmósferas potencialmente explosivas

  • 24 abr
  • 3 min de lectura

Para ahorrar energía en los sistemas de iluminación ubicados en zonas clasificadas con riesgo de explosión es posible apagar  automáticamente los dispositivos después de un cierto número de horas o, cuando sea posible, reduciendo el flujo luminoso en la salida gracias al uso de proyectores, luminarias lineales y muchas otras luminarias LED antiexplosivas que cuentan con varios tipos de regulación de intensidad.



Introducción:


 Hasta hace unos años, las fuentes de luz tradicionales, como las lámparas de descarga o los tubos fluorescentes, no eran adecuadas para gestionar el flujo luminoso, ya que funcionaban de forma óptima a valores de potencia nominal específicos. A menudo, la dispersión del flujo luminoso se producía con circuitos de regulación imprecisa, que generaban parpadeos o, cuando funcionaban, no conseguían un ahorro energético significativo (como en el caso del reóstato acoplado a la lámpara incandescente). En este ámbito también, la llegada de la tecnología LED ha supuesto una auténtica revolución.


Proyectores antiexplosivos de la serie SLED-ME-…, disponibles bajo pedido con regulación de 1-10 V o PWM.




Tecnología LED Antiexplosiva y la parcialización del flujo luminoso:


Las luminarias LED constan de una fuente de alimentación electrónica y una placa LED, esta placa es la fuente de luz que emite la iluminación, y el flujo luminoso es proporcional a la corriente que la atraviesa. 

 Es fácil integrar en el controlador un sistema que gestione la corriente de salida hacia la placa de forma proporcional o correlacionada con una entrada específica (circuito de atenuación). Mediante este sistema, podemos modular con precisión la intensidad luminosa de una luminaria. Los controladores equipados con esta función se denominan regulables, y las luminarias que los incorporan también se denominan regulables.



Tipos de atenuación:


Los sistemas más sencillos para atenuar lámparas LED utilizan una entrada proporcional a la intensidad luminosa del dispositivo. Esta entrada puede ser un voltaje entre 0 y 10 V o entre 1 y 10 V, o bien una onda cuadrada modulada mediante su ciclo de trabajo (tipo de atenuación PWM). 

La ventaja de estos sistemas radica en un control bastante sencillo que se puede lograr de forma económica o con componentes analógicos (un potenciómetro de resistencia variable suele ser directamente aplicable a sistemas de 0-10 V y 1-10 V). Por otro lado, el principal inconveniente de este tipo de atenuación reside en que se actúa simultáneamente sobre muchos dispositivos con la misma orden y, por lo tanto, no se puede diferenciar por zonas de forma sencilla utilizando un solo circuito. 

Además de estos sistemas más sencillos, existen otros mucho más sofisticados, entre los que el estándar DALI es el más famoso desde el punto de vista comercial.

A diferencia de los sistemas más sencillos, la comunicación en la red DALI es bidireccional: las luminarias tienen una dirección y cada una puede ser controlada independientemente por las demás. Esto también reduce la cantidad de cables necesarios para la creación del bus. Asimismo, es posible integrar luminarias con atenuación de 1-10 V o 0-10 V en sistemas DALI mediante convertidores de señal especiales.



Conclusión:


Con el desarrollo de productos de iluminación LED antiexplosivos aptos para su uso en áreas clasificadas, Cortem ha fabricado desde proyectores hasta luminarias lineales que permiten regular la intensidad de la luz.

De esta forma, incluso en plantas peligrosas es posible implementar estrategias de ahorro energético que, al mismo tiempo, reduzcan los costes operativos de las plantas y minimicen su impacto ambiental. 



 
 
 

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